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bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas...


Antes de la ley que fue dada a Moisés. El pecado era escurridizo, difícilmente se le podía poner un alto; ya que fácilmente podía ser justificado o minimizado por las conciencias de los hombres, la cual era el único medio que tenían para discernir lo bueno de lo malo. Si somos sinceros sabremos que para silenciar a la conciencia basta cualquier placer de la carne: un litro de tequila, un buen fajo de billetes mal habidos dispuestos para juergas o para salir de compras. Horas frente al televisor o comer compulsivamente....

por eso cuando la ley de DIOS llego a nuestras vidas abundo el pecado: ROMANOS 5:20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 

abundo tanto el pecado, porque la ley de Dios vino hacer el espejo en el cual nosotros miramos la gran imperfección de nuestro ser. Si en un tiempo nos pasamos de listo, ocultando, justificando y minimizando el pecado. La ley vino a desnudarnos el cuerpo y el alma, dejando a la vista nuestras vilezas , nuestras envidias, nuestras promiscuidades y toda nuestra abundante maldad.

En ese reconocimiento de nuestra naturaleza pecaminosa , nace el deseo de ser salvos para unos; y para otros el deseo de rebeldía e independencia ante la voluntad de Dios.

Lo grandioso del evangelio esta impreso en estos versículos con gran intensidad:
ROMANOS 5:20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 
pues nos dice que cuando abundo el pecado , sobreabundo la gracia.

Solo aquellos que logran ver las montañas de maldades hechas día a día con sus manos y logran ver la cantidad exagerada de sus malas acciones. Podrán ver la sobreabundante gracia que cristo derrama en el perdón de pecados y la vida eterna. En cambio aquellos que siguen pensando y sintiendo que son buenas personas, buenos esposos, buenos padres, buenos ciudadanos y sigan sintiéndose mejores y mas buenos que otros. No podrán ver nunca ninguna gracia. Pues donde no hay conciencia de pecado, por lógica no puede haber perdón. Pues para pedir perdón de pecados debes saber que los tienes.


Corintios 1:28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es. Romanos 2:21 Para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.


Gracias padre por que tu ley es perfecta en tu hijo Jesús y abundante en gracia.

1 comentario:

Ana dijo...

y com0o es bien sabid0o...
Dios es fiel y just0o para perdo0narn0os...y limpiarnos :)